OTOÑOS
Han llegado los vientos de otoño,
vívidos, premonitorios del helado invierno,
arrastrando consigo no solamente hojarascas,
sino también el valioso y tardío retoño.
Veloces y efímeros, disfrutando su poder interno;
derriban lo liviano y etéreo en fugaces borrascas.
Todo enmudece un instante antes de su llegada
en un preámbulo respetuoso y casi tierno,
dejando luego el firmamento en ascuas,
y la vegetación desnuda y cansada.
Luego vendrá la lluvia, siguiendo el ciclo eterno,
seguirá sumisa el destino de todas las aguas:
será río, será mar, o será cascada,
será vida, será muerte, será cielo, será infierno.
Limpiará tus heridas, mitigará mi sed y apagará tus fraguas.
Gracias Universo!
Juan Diego Montoya Septiembre 2013

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