ANCIANOS
A todos los ancianos y ancianas de mi vida... Te toma largo tiempo acostumbrarte. Te niegas a aprender a dejar de ser joven. Tus ojos van perdiendo su brillo, su picardía, su curiosidad. Tu piel, ayer lisa y firme, se torna quebradiza y seca. Tu cabello pierde poco a poco su volumen, se va tornando gris y escaso, y tu frente es cada día más ancha. Tus brazos se tornan flácidos, han perdido su vigor y su energía. Entonces te vas acostumbrando. Y aunque de repente te aferres a una ilusión para sentirte más vivo, más joven, te das cuenta que tus recuerdos pesan más que la esperanza. y que encuentras más alegría en tus recuerdos que en el reto de cada mañana. Luego tu mirada se torna más clara Tu vista es más amplia, tu actitud más serena. Tus errores se convierten en experiencias y tus temores de ayer en simples incidencias. Antes conocías las reglas, hoy conoces las excepciones a ellas. Ayer aprendías del mundo y de la gente, hoy los entiend...